“¿Para qué sirven las licuadoras?” Esta pregunta es posible que haya cruzado tu cabeza mientras paseabas por la sección de electrodomésticos de un centro comercial. Muchas veces, las personas que nunca han cocinado se quedan asombradas ante la gran cantidad de artilugios que existen en el mundo de la cocina.

La licuadora, aunque quizás ahora no nos creas, es uno de los utensilios imprescindibles y que siempre debe haber en cualquier cocina. Te explicamos el porqué.

¿Qué hace una licuadora exactamente?

Qué puedo hacer con una licuadora

La principal función de una licuadora es extraer el zumo que poseen las frutas y los vegetales en su interior.

¿Cómo lo hace? Hay tres posibilidades y cada una de ellas se corresponden con un modelo de licuadora.

Los 3 modelos de licuadoras que existen

Nos estamos refiriendo a los tres posibles funcionamientos que existen: manual, centrifugado y de prensado en frío.

Manual:

En este caso, la persona por medio de una palanca que gira hace que el mecanismo de la licuadora machaque las frutas para que suelten su jugo. Es una opción que está en desuso ya que no se conseguía extraer todo el zumo.

Centrifugado:

Podríamos decir que las licuadoras de centrifugado son las que toda la vida hemos visto rodando por las cocinas. Su funcionamiento se basa en que un motor hace un filtro se mueva. Nosotros introducimos las frutas y estás se trituran contra el filtro soltando el jugo.

Prensado en frío:

Son las más modernas y conjugan los beneficios de los dos modelos anteriores. En el modelo natural los nutrientes de las frutas se conservan mejor ya que no sufren calor, ni están en contacto con un objeto de acero. Con las de centrifugado tenemos la comodidad y un mejor aprovechamiento de la fruta. La tecnología de prensado en frío se basa en esta idea: usar el motor para prensar la fruta y no para centrifugarla.

Cómo funciona una licuadora

El funcionamiento de una licuadora no tiene ninguna complicación. Solo es enchufar e ir introduciendo la fruta en la licuadora (para ello te ayudas con el empujador).

La única dificultad que puedes encontrar viene de cómo montar la licuadora. Muchas veces vienen con bastantes piezas y si no las colocas en el orden adecuado, la licuadora no funcionará (por seguridad). Por esto, te recomendamos que no tires el libro de instrucciones. Lo que en un primer momento puede parecer sencillo de montar, luego no lo es tanto.

¿Qué se puede hacer con una licuadora?

Todos relacionamos las licuadoras con zumos o batidos. Desde luego, es su función natural.

No obstante, tiene otras salidas. Te mostramos algunas ideas de lo que se puede llegar a hacer con una licuadora:

  • Gazpachos
  • Salsas (aprovecha esos tomates que tienes ya muy maduros y haz una salsa de tomate casera)
  • Cremas
  • Mezclas para hacer tortillas o omelettes
  • Potitos
  • Pestos

Como ves, la licuadora tiene más usos de los que en un primer momentos podías haber llegado a pensar. Usa tu imaginación para encontrar más. ¡O visita nuestro Licuablog!

¿Cómo limpiar una licuadora?

Desmontar licuadora Philips o la marca que quieras

De la misma manera que conseguiste encajar todas las piezas, ahora toca desmontarlas. Si algo define a una licuadora es lo útiles que resultan pero la pereza que provocan limpiarlas. Al tener varias piezas, toca limpiarlas y secarlas todas.

Antes de comprar una licuadora fíjate en el tamaño que tienen las piezas, cuanto más grandes sean más engorrosas serán de limpiar.

Por suerte para todos, la mayoría de licuadoras modernas permiten introducir sus piezas en el lavavajillas, lo que ha simplificado mucho la tarea. No obstante, es recomendable que siempre revises antes si se pueden introducir o no.

¿Ya tienes claro para qué sirve una licuadora? Ya no hay excusas acerca de cómo funciona la licuadora, así que ya te puedes ir poniendo el delantal. ¿No sabes
qué licuadora elegir? ¡Echa un vistazo a nuestra comparativas!

 


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